jueves, 20 de agosto de 2009

¿Qué pasó ayer? (The hangover, Todd Phillips, 2009)

Después de la debacle


La premisa básica de ¿Qué pasó anoche? es irresistible. Un trío de amigos, luego de una despedida de soltero en Las Vegas, despierta descubriendo una cantidad de situaciones inexplicables, y ninguno de ellos recuerda nada de lo sucedido la noche anterior. Uno tiene un diente de menos, en la habitación de hotel en que se alojan encuentran una gallina, un sillón prendido fuego, también hay un bebé, un tigre en el baño y uno de los integrantes del grupo ha desaparecido. Luego salen a luz otros elementos, reflejo de un radical descontrol: uno de ellos se casó con una stripper, son reconocidos por nuevas y desconocidas amistades –también por unos cuantos enemigos acérrimos- y tienen en su poder, en lugar de su auto, una patrulla de policía.
Lo que en otras películas suele ser abordado como clímax o como sustento elemental (en Fear and loathing in Las vegas, por ejemplo) aquí se encuentra sabiamente soslayado. Como en Reservoir dogs, las circunstancias que desencadenan la trama, la más desaforada acción no se muestra nunca, y se ofrece un recorrido de reconstrucción por el cual el espectador logrará hacerse de una idea parcial –nunca total, y eso es un acierto notable- de lo que sucedió anteriormente.
Y por fortuna no se trata de un catálogo de excesos, un desparpajo donde la irreverencia más alevosa e infantil se impone. Por el contrario, se evita la estupidez escatológica presente en buena parte de las comedias norteamericanas actuales, y la gran elipsis permite inducir el desacato y que el espectador lo nutra con su propia subjetividad, en lugar de presenciarlo directamente. Tampoco se trata solamente de una sumatoria de sketches, los elementos de tensión están bien introducidos –las distintas amenazas que se ciernen sobre los protagonistas, el tiempo que los limita- y las sorpresas aparecen dosificadas y agregan empuje a la narración.
El formidable guión reúne varios de los elementos más atractivos de distintos géneros: del thriller, la trama detectivesca por la cual se van hilvanando respuestas a partir de pistas e indicios desperdigados; de la road movie el viaje como liberación y como crecimiento emocional y subjetivo; de las buddy movies, la irreverencia y la catarsis fundada en la ruptura de reglas de buena conducta. Llaman particularmente la atención los más bien desconocidos actores principales –en especial los brillantes Zack Galifianakis y Ed Helms en su interpretación de individuos limitados, simpáticos y medio psicópatas- y por supuesto el director Todd Phillips, del que aquí se conocieron Road trip y su más bien intrascendente Starsky y Hutch. ¿Qué pasó anoche? es una obra luminosa, enérgica a más no poder; la mejor comedia que este cronista ha visto en años. Es verdad que cerca del final tiene algún lugar común que se ve venir y podría haberse evitado, pero es apenas una fisura intrascendente, que no podría opacar una película tan divertida.

Publicado en Brecha el 21/8/2009

5 comentarios:

Javier Casado Pérez dijo...

Vaya, pues ha sido toda una sorpresa leer esto. Te aseguro que nunca se me hubiera ocurrido ver esta película, esperando que sería otra muestra infumable de esas comedias zafias, repetitivas y (al menos para mi) sin pizca de gracia que asaltan la cartelera cada poco tiempo. Al final la voy a tener que ver y todo...

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Pues yo pensaba esperar al dvd, pero vistos los post que hay por ahí ensalzándola, voy a tener que replantearmelo creo.
Saludos

Javier Casado Pérez dijo...

Bueno, yo es que no pensaba verla ni en DVD... Tras esta crítica, es ahora cuando me planteo darle una oportunidad en ese formato :-) La pantalla grande prefiero reservarla para títulos que me atraigan más :-)

Gerardo.H dijo...

Con ánimos de ver una comedia de traza yanqui y reírme un poco, hacía tiempo que venía comiéndome unos bodrios medios regulares, así que desistí semanas atrás... Pero si dices que The hangover vale la pena, voy a jugarle unas fichas Faraway...
¡Un abrazo!

Diego Faraone dijo...

Crowley, Javier, claro que sí, una buena opción, en el formato que venga (la verdad es que no hay necesidad de verla en el cine, supongo que en cualquier pantalla funciona bien).

Gerardo, yo diría que le entres. A lo mejor no te gusta tanto como a mí, pero de seguro vas a pasar un buen rato.

Saludos!