jueves, 7 de mayo de 2015

Avengers: era de Ultrón (Avengers, Age of Ultron, Joss Whedon, 2015)

Superpoblación


La primera de las entregas de Avengers, además de ser una apuesta monumental y multimillonaria, seguramente haya sido de las mejores películas de superhéroes jamás filmadas. Dotada de una anécdota bien contada, bien montada y bien resuelta, con un ritmo notable, muchísimo humor, personajes sólidos y carismáticos, un guión que equilibraba la presencia de cada uno de ellos pero sin dejar a ninguno opacado y, sobre todo, con mucha frescura y efectos especiales que parecían puestos al servicio de la historia y no al revés, se convirtió en uno de los puntos más altos a los que había llegado hasta su momento la Marvel Studios. Después vino la maravillosa Guardianes de la galaxia y hasta puede decirse que la superó, pero la idea en su momento era impensable. 
Justamente esas dos películas pueden darnos la clave de por qué esta nueva entrega de Los vengadores parecería perderse en el intento de llegar a esa altura y no lograrlo. Primero y fundamental: los vengadores de la primera eran seis, los guardianes de la galaxia eran cinco. Se trataban de cifras accesibles para poder darles un protagonismo a cada uno, para plantear diálogos y acción que presentasen una interacción entre ellos y que de esta forma se solidificaran como grupo, con el componente emocional necesario para otorgarles una unidad. En esta nueva entrega hay tres vengadores más: ahora son nueve, y quien mucho abarca poco aprieta. Los diferentes conflictos, las subtramas, los vínculos particulares que se tejen se pierden en una película que naturalmente se acaba recargando demasiado a lo largo de 141 minutos. 
En segundo lugar, tanto Los vengadores como Guardianes de la galaxia zafaban notablemente de la fiebre destructiva que aqueja a muchísimos blockbusters estadounidenses, sobre todo desde los atentados del 11 de steiembre: esa necesidad de invertir millonadas en edificios derruyéndose, ciudades enteras siendo arrasadas, con civiles de por medio. Una búsqueda de catarsis que termina prescindiendo de la imaginación para convertirse en un ejercicio vacío de demolición y lluvias de escombros. Esta película tiene buenas escenas de acción, especialmente un plano secuencia al comienzo que muestra a los diferentes superhéroes entrecruzándose y desplegando sus poderes durante un operativo, y sobre todo, una lucha cuerpo a cuerpo entre Hulk y una versión hinchada y XG de Iron Man, acorde a la masa corporal del primero (una suerte de paquete de emergencias ideado para controlar al hombre verde una vez que se desquició totalmente), pero en general se llega a puntos en que esa destrucción urbana sin sentido abruma, perdiéndose el poder de impacto que en un principio se busca.
Y por todos lados se notan los malabares. Al guión le asoman indicios de estrategia premeditada: es muy probable que para una próxima entrega ya no se cuente con alguna de las más importantes estrellas que componen el cuadro (naturalmente, estamos hablando de grandes actores consagrados que bien podrían hartarse de malgastar su físico y su talento en más blockbusters) y no sería raro que no accedieran a filmar más continuaciones. Por tanto, ya son sugeridos los retiros de varios de ellos, y se hace incapié en la renovación. En estas vueltas, se pierden más minutos, que lo único que logran es que esta atiborrada superproducción se disperse aún más. 

Publicado en Brecha el 7/5/2015

1 comentario:

Laura Hernández Trejo dijo...

Los puntos que abordas en esta crítica realmente son interesantes, sobre todo la historia de la producción cinematográfica de Marvel y el éxito que ha tenido en su segunda fase. Avengers: Era De Ultrón me parece un trabajo muy bueno tanto del director Joss Whedon como de los protagonistas, considero que supo adaptarla y que hizo un trabajo impecable tanto con la trama como con lo visual.