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viernes, 29 de septiembre de 2017
¡Madre! (Mother!, Darren Aronofsky, 2017)
jueves, 19 de febrero de 2009
Aronofsky y El luchador

El ecléctico cineasta Darren Aronofsky, quien sorprendió originalmente con Pi, traumatizó a unos cuantos con Réquiem por un sueño y dividió opiniones con The fountain, una vez más jugó sus fichas a una película que poco tiene que ver con lo que había hecho anteriormente. De hecho, en sus primeros tramos El luchador parece un filme de los hermanos Dardenne, la cámara sigue sigilosa al personaje, donde sea que vaya, acompañándolo fielmente en sus desdichas. Se trata de un cambio sustantivo en el estilo de Aronofsky, y también lo es en cuanto a su temática. Randy "The Ram" Robinson (Mickey Rourke) es una vieja gloria de antaño, un paladín de lucha libre que lleva más de veinticinco años en actividad, pero su cuerpo ya no es el de antes. Aunque las luchas se rigen según una rutina planificada, los golpes son simulados y no existen mayores riesgos reales en el ring –no mayores que quebrarse accidentalmente algún hueso, al menos- el corazón del protagonista no puede resistir la carga adrenalínica de una lucha más.
Aronofsky es un maestro creando atmósferas, y es algo que puede verse en esta película. Cada vez que el personaje sube a un ring se siente un temor opresivo: una hoja de afeitar escondida en un guante (para que al menos la sangre sea real), un sustancial cóctel de fármacos ingerido antes de una pelea son elementos que agregan tensión a contiendas sorprendentemente grotescas. Pero esa es la parte buena de El luchador, lo lamentable es todo el resto. Y es que, tanto o más que en El curioso caso de Benjamin Button, se pisan uno tras otro una inmensa cantidad de clichés transitados ordinariamente por Hollywood, aquí los de las películas de caída y superación. La sumatoria de lugares comunes tiene dos puntos de ridículo máximo: Rourke gritando y subrayando que el mundo lo detesta y que el único lugar donde se hace daño es "ahí afuera", y un discurso final micrófono en mano de tipo "muchos dijeron que no volvería a luchar, pero aquí estoy" que de verdad da pena. Aronofsky debería cambiar de guionista, urgentemente.
¿Oscar a mejor actor para Mickey Rourke? Probablemente, pero porque ninguna de las otras opciones es mejor.
Publicado en Brecha 20/2/2009
